Sin palabras…

Así es, bizarra la situación de un colectivo que se detiene por la zona de El Boquerón. El chofer se baja, no dice nada. Otro joven sentado en los asientos del fondo desciende para ver qué pasaba puesto que unos compañeros de él reconocen sus conocimientos de mecánica.

UNA BOTELLA DE AGUA
A escasos kilómetros, en la zona más alta de la loma de Batán, se yergue el santuario a la Difunta Correa con su trágica vida y el milagro con que se la recuerda.
Viene al caso la mención porque el joven que descendió a viva voz pregunta al pasaje: Quién tiene una botella de agua?
Una pasajera entrega una botellita de 600 cm3 con dos dedos de agua.
El joven la toma diciendo: necesitaría una de dos litros…

Ya abajo, a una parte del motor se le carga agua trasvasada de un bidón de 10 litros a una botella y de ahí a un tanque…
Luego de cargar de agua el colectivo, el milagro ARRACA EL MOTOR a las 15.30 hs.

EL MECÁNICO
Ya en Batán, el mecánico héroe desciende con sus amigos. Queda seguir camino a Mar del Plata como siempre rogando a Dios llegar, aunque sea muy tarde, al destino.
NO CAMBIAN MÁS.-