El Árbol Quemado

Un enorme eucaliptus centenario ubicado en el cruce de los caminos de Las Piedritas y el Ojo de Agua, sobre una antigua huella de galeras de la Lobería Grande.
Mucho escuchamos de nuestros abuelos sobre este árbol solitario que tuvo muchos nombres, una hierofanía (cosa en la que se manifiesta lo sagrado) que inspiró temor y admiración durante más de un siglo. Por qué lo han quemado infinitas veces y por qué ha vuelto otras tantas es un misterio.
Pero sepa el viajero desprevenido que las historias aún andan sueltas por estos parajes, de donde el pasado se niega tenazmente a retirarse.
Museo de la vida rural Otamendi
