Francisco Llorens

Un escritor que hizo tres libros, rescatando su memoria. Un mecánico que cambió. Se transformó en un escritor, el poeta que siempre decía: «yo no escribo, sino que rayo papeles”

Sin dudas, el trabajo del Lic. Fernando Brittez con los talleres de la memoria con las personas mayores es muy destacable.

YO FRANCISCO

Francisco Llorens fue un hombre que dedicó su vida a la mecánica de tractores y ya siendo muy mayor y jubilado participó durante varios años de un taller que estuvo bajo mi cargo, un taller de PAMI –refiere Fernando en el primer encuentro de escritores de Otamendi.

Un encuentro en la mesa para conversar porque esa era la idea, poner en valor la palabra de las personas mayores, por decirlo de alguna forma. Y que derivó en algunos interesantes resultados secundarios porque la función primaria era poder conversar y que las personas mayores pudieran ir entendiendo el valor de la palabra y de compartir.

Este taller se realizó durante 6 años consecutivos, todos los días martes de 2 a 5 de la tarde. Durante 6 años conversamos por el solo placer de conversar y grabamos. Hay un archivo impresionante de personas, creo que ninguno de ellos está acompañando, ya se han ido todos, pero están sus voces y sus vidas grabadas.

TALLER DE LA MEMORIA: ¿QUIENES SOMOS?

Es importante que haga esta introducción. ¿Qué buscaban estos pequeños libros? Buscaban rescatar, por un lado, la memoria para los que seguimos aquí, pero también poder comprender, aportar al conocimiento de la identidad.

La gran pregunta de todos mis libros, de este que es el último, que la primera edición fue en 2020 y ya lleva tres ediciones, es: ¿Quiénes somos?

Esa es la pregunta. Porque la gran mayoría de las cosas que se compartieron aquí en esta mesa (de escritores de Otamendi) tienen que ver de alguna u otra manera con esa pregunta, la cuestión de la identidad. Ahí está la clave. El que no sabe quién es no sabe para dónde va.

“NO ESCRIBO, RAYO PAPELES”

Empezó a nacer ahí las ganas de escribir, poner en el papel. Y me hiciste acordar de esa frase de Francisco: «Yo no escribo, yo rayo papeles». Francisco, de mecánico a escribir tres volúmenes, tres libros sobre la historia del pueblo, algunos relatos históricos con poesía, sobre todo dedicados a su mujer que había fallecido y extrañaba de una forma brutal, se cierra la garganta al recordar. Yo lo escuché, lo acompañé un poquito en circunstancias del taller.

Y UN DÍA…

Se me presentó con una carpeta de papeles todos desordenados con una letra que costaba bastante entenderla. Me llamó a la casa y fui. Puso arriba de la mesa cientos de hojas rayadas y le digo: «Vamos a sacar un libro».

-«No, Fernando, ¿Cómo voy a sacar un libro yo? ¿Qué sé yo escribir?» -expresaba Llorens.

-Don Francisco, ponemos en orden los papeles, se lo da a alguien que pueda corregir y anímese, anímese -indicaba Brittez.

-Pero esto va a tener un montón de defectos cuando salga.

-No importa, los defectos tienen otro valor, es el valor de registro histórico, métale, anímese.

Además, las poesías temía por las poesías porque se sentía que se exponía demasiado emocionalmente. Y él, a veces, notaba que la poesía, cuando la comparaba, carecía de métrica. Bueno, se animó, dimos mucho, todas sus palabras en el libro.

Hizo tres libros valiosísimos. Son, desde mi punto de vista, los libros de Francisco Llorens son una fuente histórica. Es decir, son piezas de literatura, por un lado, pero por otro lado y a la vez, el valor de registro histórico porque hay situaciones que vivió – expresa Fernando Brittez en el primer encuentro de escritores de Otamendi.

* Nota del editor: la presente nota es parte de un trabajo de investigación sobre autores de Comandante Nicanor Otamendi a publicarse en breve.